Encontro Atípico
Nuestra historia

Empezó con un círculo pequeño. Creció y se convirtió en comunidad.

Nació de una charla después de un seminario sobre autismo, en junio de 2024 — y las ganas de convertir la soledad en conexión real. Desde entonces, el círculo no para de crecer.

2024

Cómo todo comenzó

Todo comenzó justo después de que mi esposo Acrísio y yo participáramos en un seminario sobre autismo, en junio de 2024. Yo ya tenía experiencia trabajando en clínicas y como voluntaria con personas autistas, pero fue ahí, durante el almuerzo, que surgió la idea.

No podía dejar de pensar en el desahogo de una persona autista recién diagnosticada: "Para nosotros, adultos autistas, no hay nada; me siento perdida y sola." Eso me hizo recordar mi época como voluntaria en una ONG, donde veía jóvenes en ruedas terapéuticas que parecían sin vida, aunque en el fondo tenían un deseo genuino de conectar.

Fue entonces cuando le pregunté a Acrísio: "¿Y si creamos un encuentro diferente, algo casual, donde nadie se sienta obligado a estar? Un lugar para convivir, jugar y crecer, sin prisa y sin etiquetas." Así nació el Encontro Atípico: las ganas de convertir la soledad en conexión real.

2024

Los primeros encuentros

Compartí la idea con Isa, una amiga que abrazó la causa de inmediato — su apoyo sigue siendo esencial para el proyecto hasta hoy. El primer encuentro fue en mi casa, con Acrísio preparando una clase de pastas para reunir a todos.

Vinieron un compañero de la universidad y Lelê, ex compañera de trabajo que hoy es una gran amiga y socia del proyecto — nuestro primer paso para demostrar que todos tienen un lugar en esta rueda.

A partir de ahí, el reto fue crecer: cómo sostener los encuentros y tener siempre nuevas ideas. Empezamos a organizar paseos, miniclases y juegos rompehielos, pensados para ayudar a cada participante a expresarse con más confianza, a su propio ritmo.

2025

La comunidad crece

Hoy nuestra comunidad no deja de crecer — siempre hay alguien curioso queriendo participar, y esa curiosidad es justo lo que queremos nutrir. Nuestro propósito es animar a estos jóvenes a vencer miedos e inseguridades, mostrando que aquí la diferencia es bienvenida y cada quien avanza a su propio ritmo.

Cada encuentro es único: siempre llega alguien nuevo, con nuevas historias y conexiones reales. Hay quienes no faltan a ningún encuentro — como Luiz, siempre involucrado y ayudando a los demás —, quienes vienen cuando pueden, y quienes viven su primer encuentro. Sin presión, con mucha calidez.

Sabemos que dar el primer paso puede dar nervios. Por eso siempre decimos: el mayor reto es simplemente decidir venir. Una vez aquí, la magia sucede.

Hoje

Y el círculo continúa

Nuestra idea nunca fue solo reunir a jóvenes con diagnóstico — es reunir a quienes quieren interactuar, desarrollar habilidades sociales y crear conexiones, con o sin diagnóstico. Para eso, la sociedad también necesita acoger e incluir. Nuestro círculo sigue creciendo porque creemos que las conexiones pueden transformar. Ven a ser parte.